"Con ocasión de la apertura de la Puerta Santa, que da comienzo al Jubileo Compostelano de 2010, hago llegar un cordial saludo a Vuestra Excelencia y a los participantes en esa significativa ceremonia, así como a los pastores y fieles de esa Iglesia particular, que por su vinculación inmemorial con el Apóstol Santiago hunde sus raíces en el Evangelio de Cristo, ofreciendo este tesoro espiritual a sus hijos y a los peregrinos de Galicia, de otras partes de España, de Europa y de los más lejanos rincones del mundo. Con este acto solemne, se abre un tiempo especial de gracia y de perdón, de la "gran perdonanza", como dice la tradición. Una oportunidad particular para que los creyentes recapaciten sobre su genuina vocación a la santidad de vida, se impregnen de la Palabra de Dios, que ilumina e interpela, y reconozcan a Cristo, que sale a su encuentro, les acompaña en las vicisitudes de su caminar por el mundo y se entrega a ellos personalmente, sobre todo en la Eucaristía. Pero también los que no tienen fe, o tal vez la han dejado marchitar, tendrán una ocasión singular para recibir el don de "Aquel que ilumina a todos los hombres para que puedan tener finalmente vida" (Lumen gentium, 16)a Iglesia celebra el Año Santo Compostelano" (Extracto de la Carta de Benedicto XVI con motivo del Año Santo Compostelano 2010)

  Mensaje del Papa para el Año Santo Compostelano 2010
Peregrinos de la Fe y Testigos de Cristo Resucitado. Carta Pastoral del Arzobispo de Santiago de Compostela.