El 26 de diciembre de 1957, el Padre
Agustín Fuentes, Postulador de la Causa de Beatificación de Francisco y Jacinta
Marto, entrevistó a Sor Lucia Dos Santos, vidente de las apariciones de Fátima.
Esta entrevista tuvo lugar en el Convento de las Religiosas Carmelitas Descalzas
de Santa Teresa, en Coimbra, Portugal. En ella estuvieron presentes el Obispo
Auxiliar de Leiría, los dos Obispos de Coimbra, el Nuncio Apostólico en Portugal
(Monseñor Cento), y Monseñor Antonio Samoré, Secretario de Asuntos
Extraordinarios en la Secretaría de Estado de Su Santidad. En el curso de esa
entrevista, le dijo Sor Lucia al Padre Fuentes:
«... La Santísima Virgen nos dijo, tanto a
mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo:
el Santo Rosario y el Inmaculado Corazón de María...»
«... Mire, Padre, la Santísima Virgen, en
estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia: el
rezo del Santo Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil
que sea: sea temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida
personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias del mundo o
comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema,
repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del
Santo Rosario.» «Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos,
consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso,
el demonio hará todo lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá
multitud de pretextos: cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el
Santo Rosario.»
«Si nos dieran un programa más difícil de
salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no
pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil:
rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos,
aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir
perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno
de nosotros.» «El Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de
los Últimos Tiempos.»
(Tomado de la revista SOL DE FÁTIMA)
Con la intención de difundir esta oración e implorar el amparo de la Santísima Virgen traemos estos documentos